ELEGÍA A MI PADRE

Sé que estas letras  llegaran a ti con el viento 
porque mis húmedos ojos son testigo de este momento, 
testigos de este destino protervo,
que arranco de mi vida a un ser puro,
al amigo, confidente y al más probo hombre,
quien me enseño a caminar  de frente y con altura.
Pero  hoy mi corazón se quebranta y salta  al vacío;
inundado de nostalgia con estas palabras, Papá…


He venido a escribirte  en tu pastizal preferido.
en este lugar donde se  respira  aire fresco. 
He venido a caminar por este campo verde que me vio nacer, 
que fue por mucho tiempo el principio de mi vida, 
en tu casa; hoy mi templo   
con pared de ramas y cubierta de cielo,
para con mis letras alimentar tu alma  
robarte una maravillosa sonrisa
que ahora está marchito para siempre.

El tiempo doloroso siempre pasa lentamente, 
mientras las lágrimas forman colores en el corazón herido
y llegan con él, todos los recuerdos
he inundan esos momentos de gozo que viví a tu lado…


Mientras la vida y muerte marcan  distancia, 
llega  a mi alma un vacío profundo,
pero tengo que decirte de nuevo
Te Amo Papa...... y te recuerdo a cada instante,
eres lo más sagrado que me regaló Dios...
ya ni el llanto ni el quebranto me ayudan a verte de nuevo
a veces pienso que estas vivo en otro mundo
y que sencillamente me has olvidado.

Recuerdo con nostalgia cada  la fecha de tu partida, 
algo falta en mí y la felicidad se auto  inhibe
los ojos se humedecen por si solos 
convirtiendo en un pedazo de dolor imperecedero,

En mi mente se incrustaron recuerdos maravillosos 
donde hasta mi alma sentía tus caricias 
tu ojos eran la luz de mis días más tristes 
y mis oídos se deleitaban con tus sabias palabras.

Quizás te acuerdes de mis versos 
que declamaba a las golondrinas; me decías.... 
¿dónde aprendiste? eran versos a mamá 
que lejanamente y olvidados nos tenía...

Pero sabes… Junto aquel monte, 
me propuse hacer de mi corazón un poema…
en tu nombre alcanzar la gloria 
caminar sin sosiego en las penumbras 
suplantar lo posible ante lo imposible 
y dejar plasmado tu huella
de hombre humilde pero gentil guerrero.

Volver a  verte es una utopía, 
pero te prometo consagrar tu nombre  
cuidar celosamente  tu decencia, 
y conservar  como el mejor tesoro
el ejemplo en tus sabias y sinceras palabras.


Dentro de mi corazón.... 
dentro de él; guardo ese respeto y admiración 
ese amor que para siempre vivirá en mí 
como manantial virgen de un rio puro.
También guardare en mi alma todos los recuerdos,
tus caricias, y esa hermosa sonrisa espontanea 
que siempre fue la misma bondad de tu sinceridad
con profundo pesar esconderé las  hojas, 
en la que plasmé  sublimes versos en mi infancia,
lo guardare porque aun huelen a ti.

Te pido que; cuando ya la vida deje mi cuerpo,
que si allá también silvas a dúo con los pájaros 
te acuerdes de mí... porque ese momento 
alzare la copa de mi éxtasis 
brindare por la felicidad de mi alma 
de poder de nuevo recostarme en tu regazo 
y al fin por siempre disfrutarte Padre Mío.

Ahora, déjame arrodillar ante esta tierra santa... 
Tú tierra... donde sin miedo caminábamos descalzos
y bajo las estrellas de sombrío cielo
estirar mi mano aunque se quede extendida. 
Sé que ya no estas!!!...

Solo me queda seguir creyendo 
que por siempre estarás a mi lado...

No seré egoísta, 
Estés donde estés se feliz Papá...


Flavio Bautista Soto