Sol de mis días Luz de mi vida
Ajena y dueña mi alma serena
Roció de lirios sosiego de mis vientos
Lucerna encendida en mis ocasos continuos
Tu alma es mía y la mía de nadie
Conoces mi rostro pero yo soy ciego
Me sientes en tus venas y yo me siento solo
Te adentras sin causa me matas si pena
Me escondes en las nubes me opacas los cielos
Me callas me ahogas me cobijas de miedos
A veces murmuras mis tristes detalles
Cuando alejarme intento buscando un nido
Desgarradora y fría a veces te siento
Pero compañera fiel de sueños sin encierro
Cuando me encadenas a veces te pierdo
Pero regreso gimiendo y me acurrucas de nuevo