La noche esta en alud hoy mi vida se fue a un desierto desairado, impávido, cruel, sin filantropía. No sé si cerrar mis ojos con este atardecer inicuo o de una vez callar mi voz ya agarrotada en mi lobreguez queriendo profetizar lo pretérito como un demagogo empírico antes que salga el sol y no sea que vea lisiada hasta mi propia existencia en esta mi mente convertida en tumba extirpando duelo insondable y lágrimas frías.
Así es como este dolor que coagula mi alma y enmudece a prisa mis silbidos, en complot con mi suerte incierta que ansía tomar el control y el valor a la vida, me convierto en un poeta más que nutrido de tantos ramalazos, pugno por no fulminar mi alma que hoy esta desecha y pérdida….
Es que con tu partida encadenaste la felicidad en un rincón enlutado, lóbrego y abrumado, allá donde la esperanza se ve perdida, allá donde nadie mira, allá donde todo duele, allá donde todo agoniza,… OH! ángel fugaz que me distes tantas sonrisas, tanta felicidad, si hubiera trillado que son efímeras no hubiera osado a disfrutarlas, si hubiera trillado que eras como el viento no hubiera hecho ilusiones en mi tiempo…
Mira hoy mi soledad es como tu hipogeo, tus pasos por el mas allá me han dejado sollozando al compas del reloj en cada pulsación de mi corazón... hoy estoy aquí vacío derrumbado en esta mi esquina, esquina que me mezquina hasta una sonrisa fingida, de verte dentro de este sarcófago hoy convertido en tu inmortal morada, mi vida está siendo emitida por esas partículas de marfil que me perforan hasta las propias penas, hasta mis propios valores se ven desvalorizados en estos foscos días para mis ojos crápulas…
Oh! manantial de vida donde esta mi ocaso, acaso también estás llevando y dejando como un impío al borde del precipicio sin bajío ni destino?... Oh! Estrella de mi firmamento como calmaras mis delirios, como quitaras estas rocas de mi camino. Mirad mi amargura eterna, cuando volverán los mohines a mi remanso, cuando vendrá tu voz a aquietar mis ansiedades de auscultarme…te fuiste para siempre ni siquiera vendrás con mis sueños menos con el mar y las olas, tampoco el viento y la luna, ni con las estrellas caídas...
Hoy no me sumarme a tus pasos ni a los de tantos poetas suicidas aunque me sienta un ídolo caído con este dolor que Dios da a los hombres… los recuerdos de tu amor me tutelaran en este mi nuevo camino y un día allá en el mas allá nos juntaremos junto a Dios y daré por finalizado esta mi profecía de verte venir de nuevo a prisa a sentir mi regazo que será por siempre tu refugio…
No olvides que el tío Samm por siempre te amara
Para mi primer todo… como dije a tu abuelo estés donde estés se feliz angelita mía…
Así es como este dolor que coagula mi alma y enmudece a prisa mis silbidos, en complot con mi suerte incierta que ansía tomar el control y el valor a la vida, me convierto en un poeta más que nutrido de tantos ramalazos, pugno por no fulminar mi alma que hoy esta desecha y pérdida….
Es que con tu partida encadenaste la felicidad en un rincón enlutado, lóbrego y abrumado, allá donde la esperanza se ve perdida, allá donde nadie mira, allá donde todo duele, allá donde todo agoniza,… OH! ángel fugaz que me distes tantas sonrisas, tanta felicidad, si hubiera trillado que son efímeras no hubiera osado a disfrutarlas, si hubiera trillado que eras como el viento no hubiera hecho ilusiones en mi tiempo…
Mira hoy mi soledad es como tu hipogeo, tus pasos por el mas allá me han dejado sollozando al compas del reloj en cada pulsación de mi corazón... hoy estoy aquí vacío derrumbado en esta mi esquina, esquina que me mezquina hasta una sonrisa fingida, de verte dentro de este sarcófago hoy convertido en tu inmortal morada, mi vida está siendo emitida por esas partículas de marfil que me perforan hasta las propias penas, hasta mis propios valores se ven desvalorizados en estos foscos días para mis ojos crápulas…
Oh! manantial de vida donde esta mi ocaso, acaso también estás llevando y dejando como un impío al borde del precipicio sin bajío ni destino?... Oh! Estrella de mi firmamento como calmaras mis delirios, como quitaras estas rocas de mi camino. Mirad mi amargura eterna, cuando volverán los mohines a mi remanso, cuando vendrá tu voz a aquietar mis ansiedades de auscultarme…te fuiste para siempre ni siquiera vendrás con mis sueños menos con el mar y las olas, tampoco el viento y la luna, ni con las estrellas caídas...
Hoy no me sumarme a tus pasos ni a los de tantos poetas suicidas aunque me sienta un ídolo caído con este dolor que Dios da a los hombres… los recuerdos de tu amor me tutelaran en este mi nuevo camino y un día allá en el mas allá nos juntaremos junto a Dios y daré por finalizado esta mi profecía de verte venir de nuevo a prisa a sentir mi regazo que será por siempre tu refugio…
No olvides que el tío Samm por siempre te amara
Para mi primer todo… como dije a tu abuelo estés donde estés se feliz angelita mía…